La inmigración es positiva, y prefiero que un trabajo se lo gane el más apto independientemente de la nacionalidad. Igualmente, me parece que la gente que relaciona nacionalidad con un determinado comportamiento delictivo es, como poco, ignorante.
Zapatero no está siendo un buen presidente, pero no es el mayor culpable de la crisis, ni es el culpable de la mayoría de problemas de los que se le culpan.
Veo bien que un político cobre mucho dinero. Su cargo es de una gran responsabilidad y requiere un gran sacrificio.
Odio a religiosos varios, sean de la secta que sean, que tratan de imponer sus creencias al código civil y a la sociedad en general.
Pertenecer a una secta religiosa es absurdo, aunque no niego la existencia de dios. No somos capaces de conocer si hay algo "superior", por lo que cualquier fe en este caso es puro fanatismo.
Me caen bien los malos del mundo en general (Chávez, Evo Morales, Castro, Putin, Kim Jong Il, Ahmadineyad, etc.) no porque esté de acuerdo con sus políticas o sistemas, sino porque me parece patético que haya gente que los critique sin saber que es el GAL o que tengamos partidos políticos ilegalizados. Es la doble moral política de los "buenos" y sus seguidores lo que me hace empatizar con el "malvado".
Me cae bien Belén Esteban. No es más que una española del montón que se ha hecho millonaria porque, de repente, a personas con nada mejor que hacer les interesó su vida. Me parece estúpido que hayan personas que la insulten y demás sólo por eso: en todo caso habría que criticar al sector de la sociedad que lo ven como un modelo a seguir y que siguen su día a día como si su vida dependiera de ello. Es eso lo que falla, y no una persona que ha sabido aprovecharse de ello. En cualquier caso no veo como algo negativo la telebasura. Quien quiera cultura que lea libros, escuche música, vea películas, visite museos, etc.
Si hay toreo, que vuelvan las peleas de gladiadores o el circo romano. Si lo que queremos es sadismo que se abra la veda. Lo mismo es aplicable al tema de las drogas: si el tabaco y el alcohol es legal, ¿por qué no la cocaína o la marihuana?. En el primer caso no estoy de acuerdo con la total permisividad, pero sí que estoy a favor de la plena legalización de drogas.
Os pongais como os pongais, no hay nada más tonto que un obrero que pida recortes para controlar el déficit, que esté a favor del copago sanitario o del aumento en la edad de jubilación. En resumen, no hay nada más tonto que un obrero de derechas, o al menos de la derecha liberal (o izquierda liberal, que para el caso es lo mismo). No quiero decir que dichas ideas carezcan de legitimidad moral ni nada de eso, sólo que cada uno debe defender sus intereses ante todo. También vería tonto a un empresario comunista, por ejemplo.
Odio los nacionalismos, aunque sí me considero patriota en tanto a que me identifico con este país. Al respecto, me parece de gilipollas atribuir todos los males de la humanidad a España, ignorando que la mayoría de nuestros problemas los compartimos con el resto del mundo desarrollado. Ni somos la repera ni somos una mierda, somos un país normalito dentro del grupo de los ricos. Y aunque odie los nacionalismos, si un día la mayoría de vascos o catalanes estuvieran a favor de la independencia, en su derecho están de conseguirla.
Me repatea la psicosis social con respecto a la inseguridad. Niños y niñas, siempre ha habido asesinatos, robos y violaciones. Si aplicamos el código de Hammurabi seguirían habiendo asesinatos, robos y violaciones, si aplicamos la cadena perpetua seguirían habiendo asesinatos, robos y violaciones, si aplicamos la pena de muerte seguirían habiendo asesinatos, robos y violaciones, si impusiéramos un sambenito a los condenados seguirían habiendo asesinatos, robos y violaciones, etc. Además, y aunque no lo creáis, España es uno de los países donde menos asesinatos, robos y violaciones ocurren.
No puedo con el intelectual barato, iluminado de veinte duros, que se ve con la inmunidad moral de llamar "borregos" a todos los que no están de acuerdo con sus tonterías. Es más, dejarse arrastrar por la opinión de la mayoría no tiene que ser del todo negativo.
Odio, también, a los miembros de tribus urbanas que se piensan que su tribu es mejor que otra: al cani que desprecia al pijo, al pijo que desprecia al friki, al friki que desprecia al emo. Todos locos.
Me parecen imbéciles los que van de "yo no soy homófobo, pero odio a las locas". Es decir, que uno sólo puede ser gay si no lo parece, ¿no?
Los que van pregonando como ideal de hombría tirarse a 2 chicas cada fin de semana y llaman guarras a las que hacen lo propio me parecen sencillamente retrasados.
Me parece repulsiva toda esta tontería del "carpe diem", que denota hedonismo infantil. Hay cosas más allá del disfrute superficial que también reportan satisfacción y felicidad.
No puedo con el gaditano "default", que siente la necesidad imperiosa de ser gracioso las 24 horas del día 365 días del año. La vida no es un concurso de "El Club de la Comedia".
Odio verme reflejado en alguna de las cosas que odio.